African development action with informed and engaged societies
After nearly 28 years, The Communication Initiative (The CI) Global is entering a new chapter. Following a period of transition, the global website has been transferred to the University of the Witwatersrand (Wits) in South Africa, where it will be administered by the Social and Behaviour Change Communication Division. Wits' commitment to social change and justice makes it a trusted steward for The CI's legacy and future.
 
Co-founder Victoria Martin is pleased to see this work continue under Wits' leadership. Victoria knows that co-founder Warren Feek (1953–2024) would have felt deep pride in The CI Global's Africa-led direction.
 
We honour the team and partners who sustained The CI for decades. Meanwhile, La Iniciativa de Comunicación (CILA) continues independently at cila.comminitcila.com and is linked with The CI Global site.
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¿Cuántas muertes infantiles podemos evitar este año?

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Resumen
Un estudio realizado por la División de Políticas y Planeación de UNICEF (Jones); División de Enfermedades Parasitarias del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (Steketee); División e Salud Internacional del Johns Hopkins Bloomberg - Escuela de Salud Pública; Departmento de Pediatría, The Aga Khan University (Bhutta); y la Unidad de Nutrición y Salud Pública, London School of Hygiene and Tropical Medicine (Morris). Del prólogo:

"Revisamos las intervenciones en supervivencia infantil en las que es factible una alta cobertura en entornos de bajos ingresos, y las clasificamos como nivel 1 (con suficiente evidencia sobre su efecto), nivel 2 (evidencia limitada), o nivel 3 (evidencia inadecuada). Nuestros resultados muestran que existe por lo menos una intervención de nivel 1 para prevenir o tratar cada una de las principales causas de muerte entre menores de 5 años, excepto para asfixia al nacer, para la cual hay una intervención de nivel 2. Hay también evidencia limitada para muchas otras intervenciones. Sin embargo, la cobertura de la mayoría de las intervenciones es de menos del 50%. Si se tuviera acceso universal a intervenciones de nivel 1 y 2, se podría prevenir el 63% de las muertes infantiles. Estos hallazgos muestran que las intervenciones que se necesitan para alcanzar las metas de desarrollo del milenio de reducir la mortalidad infantil en dos tercios en el año 2015 existen, pero no han sido puestas a disposición de las madres y los niños y niñas que los necesitan.”

El documento está centrado en las intervenciones dirigidas a las causas inmediatas de la mortalidad infantil –y no, por ejemplo, a la pobreza. Se encuentra que la estrategia de esperar a que nuevas vacunas, drogas o tecnologías sean desarrolladas es muy problemática, como lo certifican los siguientes hallazgos:

a. Se estima que amamantar y la terapia de rehidratación oral por sí solas pueden evitar el 13% y el 15% de todas las muertes antes de los cinco años, respectivamente. b. Otras seis intervenciones podrían cada una evitar un porcentaje significativo de esas muertes:
  • materiales tratados con insecticidas: 7%
  • alimentación complementaria (dar alimento adicional a la leche materna): 6%
  • antibióticos en caso de infecciones: 6%
  • antibióticos para neumonía: 6%
  • antimaláricos: 5%
  • zinc para reducir las muertes por diarrea y neumonía: 5%
Aunque los autores dicen que el desarrollo de nuevas intervenciones (y de intervenciones validadas recientemente) debe mantenerse en la agenda, afirman que sus hallazgos muestran que algunas de las intervenciones más prometedoras pueden ser aplicadas a nivel de hogar – y con muy poca necesidad de materiales externos. Los autores concluyen que educar a los progenitores acerca de las cosas de bajo costo que ellos pueden hacer en sus hogares para prevenir la muerte de sus hijos e hijas, es una importante dirección futura (con la advertencia de que promover la alimentación de pecho en países con una alta incidencia de VIH entre mujeres en edad reproductiva, puede aumentar la transmisión del virus de madre a infante. El SIDA es la causa del 3% de las muertes antes de los cinco años).
Fuente
Tomado de The Communication Initiative. Traducción libre de La Iniciativa de Comunicación.
Un estudio realizado por la División de Políticas y Planeación de UNICEF (Jones); División de Enfermedades Parasitarias del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (Steketee); División e Salud Internacional del Johns Hopkins Bloomberg - Escuela de Salud Pública; Departmento de Pediatría, The Aga Khan University (Bhutta); y la Unidad de Nutrición y Salud Pública, London School of Hygiene and Tropical Medicine (Morris). Del prólogo:

"Revisamos las intervenciones en supervivencia infantil en las que es factible una alta cobertura en entornos de bajos ingresos, y las clasificamos como nivel 1 (con suficiente evidencia sobre su efecto), nivel 2 (evidencia limitada), o nivel 3 (evidencia inadecuada). Nuestros resultados muestran que existe por lo menos una intervención de nivel 1 para prevenir o tratar cada una de las principales causas de muerte entre menores de 5 años, excepto para asfixia al nacer, para la cual hay una intervención de nivel 2. Hay también evidencia limitada para muchas otras intervenciones. Sin embargo, la cobertura de la mayoría de las intervenciones es de menos del 50%. Si se tuviera acceso universal a intervenciones de nivel 1 y 2, se podría prevenir el 63% de las muertes infantiles. Estos hallazgos muestran que las intervenciones que se necesitan para alcanzar las metas de desarrollo del milenio de reducir la mortalidad infantil en dos tercios en el año 2015 existen, pero no han sido puestas a disposición de las madres y los niños y niñas que los necesitan.”

El documento está centrado en las intervenciones dirigidas a las causas inmediatas de la mortalidad infantil –y no, por ejemplo, a la pobreza. Se encuentra que la estrategia de esperar a que nuevas vacunas, drogas o tecnologías sean desarrolladas es muy problemática, como lo certifican los siguientes hallazgos:

a. Se estima que amamantar y la terapia de rehidratación oral por sí solas pueden evitar el 13% y el 15% de todas las muertes antes de los cinco años, respectivamente. b. Otras seis intervenciones podrían cada una evitar un porcentaje significativo de esas muertes:
  • materiales tratados con insecticidas: 7%
  • alimentación complementaria (dar alimento adicional a la leche materna): 6%
  • antibióticos en caso de infecciones: 6%
  • antibióticos para neumonía: 6%
  • antimaláricos: 5%
  • zinc para reducir las muertes por diarrea y neumonía: 5%
Aunque los autores dicen que el desarrollo de nuevas intervenciones (y de intervenciones validadas recientemente) debe mantenerse en la agenda, afirman que sus hallazgos muestran que algunas de las intervenciones más prometedoras pueden ser aplicadas a nivel de hogar – y con muy poca necesidad de materiales externos. Los autores concluyen que educar a los progenitores acerca de las cosas de bajo costo que ellos pueden hacer en sus hogares para prevenir la muerte de sus hijos e hijas, es una importante dirección futura (con la advertencia de que promover la alimentación de pecho en países con una alta incidencia de VIH entre mujeres en edad reproductiva, puede aumentar la transmisión del virus de madre a infante. El SIDA es la causa del 3% de las muertes antes de los cinco años).